Por Redacción Guía Libre

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La carrera para construir robots capaces de caminar, trabajar y aprender como los seres humanos tiene por ahora un líder indiscutible: China. Un informe de LexisNexis Intellectual Property Solutions colocó a seis empresas chinas entre las diez startups de robótica humanoide con los activos de patentes más fuertes del mundo.

El dominio resulta todavía más significativo porque las compañías chinas ocuparon los primeros cinco puestos del ranking global. Fourier, AgiBot, LimX Dynamics, Pudu Robotics y Unitree Robotics superaron a empresas estadounidenses y europeas que también buscan llevar los humanoides de los laboratorios a las fábricas, almacenes, hoteles y hogares.

La clasificación completa fue encabezada por Fourier, con sede en Shanghái, seguida por AgiBot, también establecida en esa ciudad. El tercer lugar correspondió a LimX Dynamics, de Shenzhen; el cuarto, a Pudu Robotics, de la misma localidad, y el quinto, a Unitree Robotics, originaria de Hangzhou.

Estados Unidos apareció hasta la sexta posición con Figure AI, una de las empresas más conocidas del sector y respaldada por grandes inversionistas tecnológicos. El séptimo puesto fue para Agile Robots, de Alemania; Apptronik, de Estados Unidos, terminó en octavo; la china Leju Robot quedó en noveno, y Agility Robotics, también estadounidense, cerró el listado.

Para elaborar el ranking, LexisNexis examinó empresas privadas especializadas en robótica humanoide que hubieran presentado públicamente por lo menos un robot bípedo capaz de caminar. El análisis no se limitó a contar registros, sino que evaluó la fuerza y el posible valor tecnológico de cada portafolio de patentes.

La medición se realizó mediante el Patent Asset Index, un indicador que considera el número de familias de patentes activas, la relevancia de cada invención y la amplitud geográfica de su protección. También toma en cuenta cuántos desarrollos posteriores citan o se apoyan en esas tecnologías.

Por esa razón, el resultado no significa simplemente que China registre más documentos. El estudio sugiere que sus compañías están construyendo posiciones tecnológicas cada vez más sólidas en componentes, sistemas de control y diseños que podrían ser fundamentales para la próxima generación de robots humanoides.

LexisNexis analizó más de 26 mil familias de patentes relacionadas con tres áreas esenciales: sistemas de interacción, morfología y arquitecturas de control y planificación. Estas tecnologías permiten que un robot reconozca su entorno, mantenga el equilibrio, manipule objetos, coordine sus movimientos y decida cómo ejecutar una tarea.

En la última década, las solicitudes de inventores establecidos en China se duplicaron en sistemas de interacción y crecieron alrededor de 2.5 veces en morfología, el campo que estudia la estructura corporal, las extremidades articuladas y el movimiento bípedo. En control y planificación, la actividad se multiplicó aproximadamente por cinco.

Al finalizar 2025, China concentraba 73 por ciento de las familias de patentes activas relacionadas con morfología humanoide y 63 por ciento de la fortaleza mundial acumulada en esa área. Estados Unidos poseía un volumen mucho menor, aunque sus patentes conservaban, en promedio, una elevada calidad e influencia tecnológica.

Fourier, la empresa que ocupa el primer lugar, comenzó desarrollando exoesqueletos y equipos de rehabilitación física. Esa experiencia le permitió adquirir conocimientos sobre articulaciones, biomecánica y control del movimiento, que posteriormente trasladó a su serie GR de robots humanoides de propósito general.

AgiBot, ubicada en el segundo puesto, fue fundada en 2023 por antiguos integrantes de Huawei. En pocos años amplió su catálogo con robots destinados a la manufactura, la logística, la atención comercial y la recopilación de datos para entrenar sistemas de inteligencia artificial incorporada.

LimX Dynamics ha concentrado sus esfuerzos en la locomoción y la coordinación corporal, mientras que Pudu Robotics aprovechó la experiencia acumulada con robots móviles utilizados en restaurantes, hospitales, hoteles y servicios de limpieza para ingresar al mercado de los humanoides.

Unitree Robotics se hizo famosa en internet por sus robots cuadrúpedos y por las sorprendentes demostraciones de sus humanoides H1 y G1. Su control del equilibrio, sus motores propios y su capacidad para producir equipos a menor costo la han convertido en una de las compañías más observadas del sector.

Leju Robot, la sexta representante china del ranking, desarrolla plataformas bípedas para educación, investigación y actividades industriales. La empresa ha colaborado con universidades, fabricantes y firmas tecnológicas para mejorar el entrenamiento y la capacidad de generalización de sus máquinas.

La ventaja china no se limita a las patentes. Counterpoint Research estimó que durante 2025 se instalaron alrededor de 16 mil robots humanoides en el mundo y más de 80 por ciento fueron desplegados en China. AgiBot habría concentrado cerca de 31 por ciento del mercado mundial y Unitree alrededor de 27 por ciento.

El crecimiento se apoya en una extensa cadena de suministro de motores, reductores, baterías, cámaras, sensores, chips y piezas de precisión. Shanghái, Hangzhou y Shenzhen conectan a fabricantes, universidades, inversionistas y proveedores, permitiendo desarrollar prototipos, corregir fallas y comenzar la producción con mayor rapidez.

A ello se suma el respaldo del gobierno chino, que convirtió a los robots humanoides y a la inteligencia artificial incorporada en sectores estratégicos. El país impulsa fondos de inversión, centros de entrenamiento, normas técnicas y pruebas en fábricas, almacenes, hospitales y espacios de servicio.

Sin embargo, las patentes y las demostraciones virales todavía no garantizan una revolución inmediata. Los humanoides enfrentan dificultades para trabajar durante largas jornadas, manipular objetos delicados, responder ante situaciones imprevistas y alcanzar la velocidad, precisión y confiabilidad de una persona o de un robot industrial especializado.

Aun con esas limitaciones, el mensaje del informe es contundente: China ya no solamente fabrica tecnología diseñada en otros países, sino que comienza a controlar las invenciones que podrían definir el futuro de la robótica. La competencia sigue abierta, pero el día en que un humanoide trabaje junto a nosotros podría estar mucho más cerca de lo que imaginábamos.