Por Redacción Guía Libre
Aunque los casos de sarampión y dengue muestran una tendencia a la baja en Jalisco, las autoridades sanitarias coinciden en que el reto ahora es mantener las acciones de prevención para evitar nuevos brotes.
La coordinación entre el Gobierno del Estado, los ayuntamientos y la ciudadanía ha permitido contener ambas enfermedades, pero especialistas advierten que la vigilancia debe continuar, especialmente durante la temporada de lluvias y el regreso a clases.
En el caso del sarampión, la Secretaría de Salud Jalisco ha reiterado que la herramienta más eficaz para prevenir contagios sigue siendo la vacunación. El biológico es gratuito, seguro y está disponible en los centros de salud de las 13 Regiones Sanitarias del estado, donde también se revisan y completan esquemas de vacunación para niñas, niños, adolescentes y personas adultas que lo requieran.
La dependencia exhorta a las familias a revisar la Cartilla Nacional de Salud y acudir a su unidad médica si existe alguna dosis pendiente.
En paralelo, el combate al dengue continúa apoyándose en acciones comunitarias como la eliminación de cacharros, el deshierbe de patios, la limpieza de recipientes que acumulen agua y las campañas de descacharrización que realizan los municipios. Estas medidas reducen los espacios donde se reproduce el mosquito Aedes aegypti, principal transmisor de la enfermedad.
- La vacuna contra el sarampión es gratuita y se aplica en los centros de salud de las 13 Regiones Sanitarias de Jalisco.
- La vacuna triple viral (SRP) protege contra sarampión, rubéola y parotiditis (paperas).
- Si no estás seguro de tu esquema de vacunación, puedes acudir con tu Cartilla Nacional de Salud para que el personal médico verifique si necesitas completar alguna dosis.
- Para prevenir el dengue, las autoridades recomiendan la estrategia «Lava, tapa, voltea y tira» todos los recipientes que puedan almacenar agua, además de mantener patios y azoteas libres de cacharros.
- Síntomas de alarma del sarampión: fiebre alta, erupción en la piel, tos, escurrimiento nasal y ojos enrojecidos. Ante cualquiera de estos signos, se debe evitar la automedicación y acudir de inmediato a una unidad de salud.
