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Resumen editorial:

Atlas y Leones Negros compartirían un estadio para 40 mil personas en Zapopan, con apertura prevista en 2030 e inversión de entre 200 y 250 millones de dólares.

El proyecto contempla conciertos, museo, gastronomía regional, una plaza con mariachi y espacios deportivos y comunitarios.

La UdeG conservará el terreno, no aportará recursos para la construcción y recibirá una renta anual y una participación en las utilidades.

Por Redacción Guía Libre, con información de Grupo PRODI y Grupo Reforma:

El futbol será apenas una parte de la experiencia: el nuevo estadio proyectado para Atlas y Leones Negros en Zapopan busca reunir partidos, conciertos, gastronomía regional y espacios de convivencia. Con capacidad para 40 mil espectadores y una inversión estimada de entre 200 y 250 millones de dólares, el recinto apunta a convertirse en un nuevo atractivo para aficionados y visitantes de la Zona Metropolitana de Guadalajara.

La apertura está prevista para 2030, mientras que el inicio de los trabajos se plantea durante el 2027. El lugar elegido es el predio de Calle 2, en terrenos de la Universidad de Guadalajara (UdeG), cerca del Auditorio Telmex y del Centro Cultural Universitario. Para los seguidores rojinegros, el proyecto marcaría el comienzo de una etapa fuera del Estadio Jalisco.

La propuesta forma parte de “Ciudad UdeG”, proyecto que recibió el visto bueno del Consejo General Universitario el 6 de octubre. La alianza establece que Grupo PRODI estará a cargo de la construcción, mientras que la Universidad conservará la propiedad del terreno y no realizará aportaciones económicas para levantar el inmueble.

El acuerdo también contempla ingresos para la institución educativa: recibirá 18 millones de pesos anuales, con ajustes conforme a la inflación, además del 20 por ciento de las utilidades generadas por la empresa administradora. Estas condiciones acompañan un desarrollo que pretende aprovechar la actividad deportiva, cultural y comercial del entorno universitario.

La vigencia del contrato será de 99 años y, al concluir ese plazo, la propiedad del estadio pasará a manos de la UdeG. El inmueble está concebido como una sede compartida por Atlas y Leones Negros, con instalaciones que buscan ampliar las posibilidades de ingresos y ofrecer mayor comodidad a sus respectivas aficiones.

Uno de sus principales atractivos será la cercanía con espacios que ya convocan a públicos diversos: la Biblioteca Pública Juan José Arreola, el Conjunto de Artes Escénicas, el Auditorio Telmex, el Museo de Ciencias Ambientales y el estadio de los Charros de Jalisco. Esa ubicación abriría la posibilidad de combinar una visita al futbol con otras actividades culturales y de entretenimiento.

La experiencia comenzaría antes de llegar a la tribuna. El proyecto incluye una pequeña plaza para presentaciones de mariachi, acompañada de comida regional, así como un museo y una oferta gastronómica destinada a incentivar la llegada anticipada del público. La intención es que asistir a un partido también permita disfrutar algunas de las expresiones culturales que identifican a Guadalajara.

Dentro del estadio se proyectan 56 palcos, asientos preferentes a nivel de cancha, zonas de hospitalidad y espacios tipo club. También se contemplan elevadores y una cubierta para proteger a los aficionados de la lluvia, como parte de una propuesta que busca mejorar la comodidad durante los encuentros y espectáculos.

Una de las características más llamativas será su grada retráctil, con la que se podrán configurar espacios para espectáculos de cinco mil, diez mil o veinte mil personas. El diseño, de forma casi rectangular, pretende facilitar esas transformaciones y permitir la realización simultánea de actividades, como un partido de futbol y un concierto, según lo planteado en el proyecto.

La operación del complejo aspira a alcanzar unos 200 eventos al año, entre encuentros deportivos, conciertos, exposiciones y convenciones. También se considera su posible aprovechamiento para actividades de la Feria Internacional del Libro y se buscará competir por eventos de la FIFA, como un Mundial de Clubes o una Copa del Mundo Femenil; estas posibilidades no representan sedes confirmadas.

En materia ambiental, la propuesta contempla captación de agua de lluvia y una planta interna de tratamiento. Además, prevé mantener y cuidar más de 60 mil metros cuadrados de espacios públicos con arbolado, incluido un parque comunitario en la zona sur. Una serie de canchas de basquetbol y voleibol complementarían las opciones de actividad al aire libre para visitantes y comunidad universitaria.

La movilidad será uno de los aspectos centrales para su funcionamiento. Se plantea aprovechar la estación Constitución de Mi Macro Periférico y las estaciones de MiBici del entorno, además de incorporar una ruta especial de transporte. Para quienes lleguen en automóvil, se contemplan mil 500 cajones propios y el uso de alrededor de seis mil espacios adicionales en un radio menor a dos kilómetros; la capacidad de atender eventos simultáneos dependerá de la coordinación de estos accesos y servicios.

El diseño estará a cargo de Populous, firma seleccionada en un concurso en el que participaron cuatro despachos de arquitectura. Su experiencia en recintos deportivos internacionales respalda la apuesta por un inmueble adaptable a distintos públicos y formatos, con una distribución que permita aprovechar sus instalaciones más allá del calendario futbolístico.

La rectora Karla Planter explicó que el desarrollo también contempla, a futuro, un hotel, un centro comercial y restaurantes, cuya inversión correspondería a Grupo PRODI. Si se cumplen los plazos y se concretan las obras previstas, la nueva casa de Atlas y Leones Negros ampliará la oferta de entretenimiento de Zapopan y ofrecerá otro motivo para visitar Guadalajara: vivir el futbol acompañado de música, gastronomía y cultura.

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