Por Redacción Guía Libre
En el primer fin de semana de actividades de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, el renovado y ampliado stand de la Secretaría de Cultura de Jalisco (SC) arrancó su programación con una jornada que exhibió la vitalidad del ecosistema editorial independiente y el cruce de miradas que caracteriza a esta edición.
Desde las primeras horas del sábado 29 de noviembre iniciaron las actividades institucionales y, a partir de las 14:00 horas, comenzó una secuencia de presentaciones que marcó el ritmo del espacio.
El escritor Aldo Delgado abrió la programación con “Renacidos”, presentado por Marco Antonio Gabriel. Minutos después, la Dra. Anel Nochebuena Escobar encabezó la exposición de publicaciones del Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla, que añadió un matiz interregional al diálogo editorial.
La jornada continuó con “Recuperando lo sagrado femenino”, de Noris Binet, autora que compartió, junto con Gabriela Escatel, el origen de un libro apoyado por la convocatoria estatal Proyecta.
La narrativa tomó su turno con “Casa de clavos”, de Sergio Vicencio, presentada a las 17:00 horas, seguido por un guiño a la tradición oral colombiana con “Más claro no canta un gallo” y “Fabulario”, dos compilaciones editadas por la Fundación Secretos para Contar, explicadas por Daniel Álvarez y Luisa Giraldo, quienes viajaron desde Medellín.
Álvarez relató que ambos libros nacen del trabajo directo con comunidades rurales del departamento de Antioquia, donde la organización realiza un programa de dotación editorial para más de 213 mil familias campesinas.
“Más claro no canta un gallo” reúne cerca de cinco mil registros de tradición oral, como adivinanzas, rimas, trabalenguas y dichos recopilados en los 125 municipios rurales que rodean Medellín.
El editor destacó que el volumen “lo escribieron los campesinos”, pues surge de testimonios entregados por las propias comunidades.
“Fabulario”, por su parte, agrupa fábulas de distintas partes del mundo, desde relatos anónimos de tradición esópica hasta piezas provenientes de China, India o América Latina.
Giraldo explicó que ambos títulos dialogan naturalmente con el público mexicano, al compartir raíces hispanas y estructuras narrativas reconocibles.
La presencia del proyecto en la FIL se concretó tras coincidir con la SC en la Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín, donde se gestó la invitación para presentarse en Guadalajara.
El cierre del sábado estuvo marcado por la poesía. La periodista, fotógrafa y locutora Cecilia Fernández presentó su primer libro, “La bruma de las aves al amanecer”, publicado por la editorial vallartense Garrobo.
Fernández, originaria de Guadalajara y residente en Puerto Vallarta desde hace dos años y medio, explicó que su obra nace de una exploración del ser a partir de la naturaleza.
Con un catálogo joven especializado en poesía, Garrobo se ha consolidado como el único sello independiente de este género con presencia en la FIL desde Puerto Vallarta.
Su editor, Juan Azuara, destacó la voz pulida y compleja de Fernández, así como la colaboración con artistas visuales locales en la producción de portadas, como la del estadounidense radicado en Vallarta Davis Birx.
El libro está disponible en el stand de Cultura Jalisco y en las redes sociales de la editorial. La jornada cerró con la charla “Mística, deseo y no-saber en la poesía mexicana y catalana”, que reafirmó el carácter internacional del espacio y la búsqueda de enlaces entre tradiciones literarias.
Para este lunes 1 de diciembre se anticipa otra agenda nutrida en el stand, con actividades que incluyen el panel “Feminismo en las Letras”, la presentación de los libros ganadores del Premio Dolores Castro 2025, y un conversatorio con Julio María y Adán Brand.
La presencia de la SC se distingue este año por una oferta que articula fomento a la lectura, divulgación cultural y producción editorial independiente.
En el stand se exhiben libros beneficiados por las convocatorias La Maleta de Hemingway y Proyecta, así como coediciones institucionales y títulos de editoriales invitadas, con la intención de dar visibilidad a quienes construyen el libro desde la escritura, la edición, el diseño y la gestión cultural.
La apuesta apunta a convertir este punto dentro de la FIL en un foro dinámico para la conversación literaria.
