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Por Redacción Guía Libre

Transcripción de texto a voz

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El emblemático Estadio Tres de Marzo inicia una nueva era. Tras una renovación de fondo, el inmueble dejará atrás su nombre histórico para convertirse en el Coliseo GNP, un recinto que busca posicionarse como uno de los principales escenarios de espectáculos en México, con una visión orientada a experiencias masivas y de alto nivel.

El anuncio fue formalizado en una rueda de prensa en la que participaron directivos de la empresa de entretenimiento Ocesa y de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), quienes detallaron el alcance de una transformación que no solo es física, sino también estratégica, al buscar insertar al recinto en el circuito internacional del entretenimiento en vivo.

Durante la presentación del proyecto, Carlos de la Torre, director de OCESA Jalisco, se refirió al crecimiento de la ciudad en materia de espectáculos.

“Después de 25 o de 26 años, ya vendemos 10% más de boletos que en Monterrey, sin tener un festival que nos pertenezca como ciudad. Un dato importantísimo: hace 10 años, el 5% del PIB que aportaba el turismo al PIB de Jalisco era el 5%. Hoy, después de 10 años, es casi el doble; es el 9.8%. Algo nos quiere decir el turismo y algo nos está diciendo el entretenimiento, el turismo de entretenimiento. Hoy aquí estamos para platicar sobre el proyecto. Juntos con la universidad, juntos hoy con GNP, juntos a través de Ocesa y juntos a través de ustedes, difundiendo la noticia y difundiendo toda la información que tengamos a través del entretenimiento”, señaló el directivo.

La apuesta parte de una premisa clara: Guadalajara se ha ido consolidando como un mercado clave. De acuerdo con los organizadores, la ciudad ya no compite únicamente a nivel nacional con Ciudad de México y Monterrey, sino que aspira a atraer producciones globales, aprovechando su ubicación y el potencial de convocatoria regional que alcanza a millones de personas.

En este nuevo contexto, el recinto deja de ser exclusivamente un estadio de fútbol para convertirse en un espacio multifuncional. Aunque seguirá teniendo la capacidad de albergar partidos, su vocación principal estará orientada a conciertos, espectáculos y eventos de gran formato.

Esta transición no es improvisada. Se trata de un proceso gradual que se intensificó tras la pérdida de protagonismo deportivo del inmueble, lo que abrió la puerta a repensar su uso y adaptarlo a nuevas dinámicas de consumo cultural y entretenimiento.

El proyecto se sostiene en una alianza de más de dos décadas entre la universidad y Ocesa, una relación que ha permitido evolucionar el recinto con miras a consolidarlo como un espacio competitivo de cara al futuro, incluso pensando en el centenario de la institución en 2035.

Uno de los ejes centrales de la renovación es la experiencia del público. La intervención arquitectónica fue diseñada colocando al espectador en el centro, desde su llegada hasta su salida, con mejoras enfocadas en comodidad, accesibilidad y flujo de movilidad.

Entre las modificaciones más visibles destaca la creación de una explanada de acceso de gran escala, así como la ampliación de túneles y la eliminación de desniveles, lo que facilitará el tránsito y permitirá una mayor inclusión de personas con movilidad reducida.

El rediseño también contempla una transformación estética. La fachada y la cubierta del inmueble serán renovadas para dotarlo de una identidad contemporánea, alineada con su nueva vocación como recinto de espectáculos de talla internacional.

En el interior, los cambios son profundos. Se elimina la antigua grada baja para dar paso a una configuración más funcional, mientras que todos los asientos serán numerados, eliminando las zonas sin asignación que caracterizaban al estadio en el pasado.

El Coliseo GNP también incorporará zonas premium, como la denominada “grada diamante”, que ofrecerá una experiencia más cercana al escenario, con butacas de mayor calidad y servicios diferenciados para el público que busca exclusividad.

La capacidad del recinto se ajustará según el tipo de evento, con un máximo cercano a los 30 mil asistentes, lo que permitirá albergar desde conciertos multitudinarios hasta espectáculos más especializados sin perder versatilidad.

Otro de los pilares del proyecto es la tecnología. El inmueble contará con pantallas tipo “led ribbon”, mejoras en iluminación y sonido, así como condiciones técnicas que faciliten la llegada de producciones de alto nivel internacional.

En paralelo, se modernizan áreas clave como camerinos, zonas de carga y espacios de backstage, con el objetivo de optimizar la logística de giras internacionales y reducir tiempos de montaje y desmontaje.

Los servicios también fueron replanteados. Se eliminarán los baños móviles para dar paso a instalaciones fijas, además de ampliar la oferta gastronómica y crear espacios de convivencia que respondan al perfil social del público tapatío.

Aunque la fecha oficial de inauguración aún está por confirmarse, se prevé que el recinto abra en agosto de 2026. Ya se perfilan los primeros eventos, con artistas como Alejandro Sanz y Yuridia, además de un concierto conjunto con Los Caligaris, Panteón Rococó y Los Auténticos Decadentes, marcando el arranque de esta nueva etapa.

Durante las últimas dos décadas, el estadio ya venía funcionando como sede del futbol universitario y como foro para conciertos de gran escala. En ese escenario se han presentado artistas nacionales e internacionales como Luis Miguel, Shakira, Linkin Park, Lady Gaga, Roger Waters, The Killers, Justin Bieber, Daddy Yankee, Karol G, RBD, Black Eyed Peas, Jonas Brothers, Romeo Santos y Peso Pluma, entre otros.

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