Por Redacción Guía Libre
En un hecho sin precedentes para la medicina en Jalisco, especialistas del Hospital Puerta de Hierro realizaron con éxito el primer implante de un dispositivo de asistencia ventricular, conocido popularmente como “corazón artificial”, en un hospital privado del estado.
El procedimiento, llevado a cabo este mes de abril de 2026 en la ciudad de Zapopan, representa un avance significativo en el tratamiento de la insuficiencia cardiaca avanzada, una de las principales causas de muerte en México y el mundo.
Aunque el término “corazón artificial” se ha popularizado, los especialistas precisan que se trata de un dispositivo mecánico que no sustituye por completo al corazón, sino que lo apoya para mantener el flujo sanguíneo en pacientes en estado crítico.
Este tipo de tecnología, conocida como dispositivo de asistencia ventricular izquierda (DAV), se implanta en el corazón para ayudar a bombear la sangre hacia el resto del cuerpo cuando el órgano ya no puede hacerlo por sí mismo.
El caso correspondió a un paciente de alrededor de 38 años que presentaba insuficiencia cardiaca en fase terminal, con un pronóstico altamente desfavorable sin intervención inmediata.
Previo a la cirugía, el paciente fue estabilizado mediante un sistema de soporte extracorpóreo conocido como ECMO, que sustituye temporalmente la función del corazón y los pulmones.
Posteriormente, un equipo multidisciplinario realizó la intervención en un quirófano híbrido de alta especialidad, donde se implantó el dispositivo que permitirá al paciente recuperar su capacidad circulatoria.

El dispositivo utilizado pertenece a la tecnología HeartMate 3, considerada una de las más avanzadas a nivel mundial, fabricada con materiales como titanio y diseñada para reducir riesgos de coagulación. Entre sus ventajas destaca su durabilidad, que puede alcanzar hasta una década, así como su eficiencia para mejorar la calidad de vida de los pacientes con insuficiencia cardiaca severa.
Tras la intervención, el paciente evolucionó de manera favorable y logró ser dado de alta, lo que confirma la efectividad del procedimiento y abre nuevas posibilidades de tratamiento en el país.
Este tipo de dispositivos se utiliza en dos escenarios: como un puente para pacientes que esperan un trasplante de corazón o como una terapia definitiva cuando el trasplante no es viable.
A diferencia del trasplante cardiaco, el uso de estos dispositivos no depende de la disponibilidad de un donador, lo que representa una alternativa crucial ante la escasez de órganos.
Sin embargo, su implementación aún enfrenta desafíos importantes, principalmente relacionados con el costo del tratamiento y la necesidad de infraestructura hospitalaria altamente especializada.

A nivel internacional, estos procedimientos ya son comunes en países como Estados Unidos y diversas naciones europeas, pero en México su adopción ha sido limitada, lo que hace de este caso un precedente relevante.
Con este logro, Jalisco se posiciona como un referente en innovación médica en el ámbito privado, al incorporar tecnología de punta que amplía las opciones de supervivencia para pacientes con enfermedades cardiacas graves.
